divendres, 11 de desembre de 2009

Celulas madre a partir de la piel de los ratones


Un ser vivo partir de células de la piel. Dos grupos de investigadores chinos han demostrado, por primera vez, y de forma contundente, que las células adultas reprogramadas, en este caso las procedentes de la dermis de ratones, pueden dar lugar a organismos vivos.
Para ello, estos científicos han utilizado células pluripotentes inducidas o iPS (por sus siglas en ingles) de la piel, esto es, células que han sido reprogramadas para asemejarse y actuar células madre embrionarias. Estas tienen la capacidad de convertirse en cualquier otro tipo de célula, por lo que han sido implantadas en úteros de ratones para gestar nuevas crías.
De esta manera, el experimento muestra que es posible, al menos teóricamente, clonar a alguien utilizando las células ordinarias de los tejidos de la piel, pese a que los autores del estudio se han apresurado a descartar esa posibilidad.
Así, el equipo chino ha creado las células iPS utilizando fibroblastos de los ratones, es decir, células obtenidas del tejido conectivo de la piel.
Las células madre como se sabe, son las principales células del cuerpo, las que generan todos los tejidos, los órganos y la sangre, mientras que las células madre embrionarias son las más potentes de todas ellas, ya que tienen la capacidad de crear cualquier tipo de tejido.
Sin embargo, son difíciles de obtener y requieren embriones naturales o clonados. Los investigadores chinos obtuvieron 37 líneas de células madre a partir de células epiteliales que mostraron su capacidad para convertirse en cualquier otra célula, de las cuales tres han dado lugar a crías de ratón.

1 comentari:

Priscila ha dit...

Pero, sin embargo, los ratones del experimento tendrán una gran incidencia de tumores, y la pluripotencialidad de los organismos derivados de las células iPS, puede generar teratomas, tumores que pueden ser benignos o malignos.
Así, los riesgos asociados con la pluripotencialidad de estas células impiden que, por el momento, estos avances puedan ser trasladados a la clínica (emplearse en pacientes). En particular, es la diferenciación incorrecta, su localización inapropiada en tejidos distintos del trasplantado, la producción excesiva de células progenitoras o, en el peor de los casos, la producción de tumores.