diumenge, 13 de desembre de 2009

Nuestro propio cuerpo podría prevenir el cáncer.

Una proteína llamada SOCS1 podría ayudar a prevenir los cánceres de tipo inflamatorio (pulmón, estómago, etc.), los cuales son los que tienen una mayor incidencia. Esta proteína previene la actividad excesiva de las citosinas, unas hormonas causantes de la inflamación crónica típica de esta enfermedad.

La SOCS1 recibe señales de situaciones de inflamación crónica y activa un programa celular que hace que las células, en vez de derivar hacia una división no controlada, entren en un estado latente, lo que no les permite iniciar la división y de esa forma no pueden convertirse en células cancerosas.
El problema principal radica en que está molécula se encuentra en cantidades muy pequeñas y en el caso de personas que padecen cáncer, un tercio fallece porque ñas defensas no habían funcionado correctamente.

Por lo tanto, el medicamento que se está intentando desarrollar se centraría en conseguir reactivar la producción de esta proteína con el fin de detener los procesos cancerosos.

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